Joseph Stiglitz apoya el uso de monedas locales digitales para el pago de renta básica

Se acaba de celebrar la conferencia internacional de renta básica de Corea del Sur, que tuvo a Joseph Stiglitz como ponente estrella (minuto 10). La tercera edición de este certamen ha estado dominada por los planes de recuperación y resiliencia del COVID19, en los que las transferencias directas a la ciudadanía han sido la apuesta clara de muchos gobiernos. El Nobel de Economía Joseph Stiglitz ha alabado el diseño de la renta básica de Corea del Sur por tres características de dicho programa, todas ellas relacionadas con la forma de pago: con moneda local digital y con fecha tope para ser gastada. Las razones que expuso fueron que:

  1. Las transferencias de renta en Corea del sur se han facilitado en una moneda digital que permite programar un límite temporal en que pueden ser gastadas por su perceptor. De esta manera, se garantiza que estos fondos se usan en el corto plazo (algo esencial para reactivar una economía paralizada por la pandemia), en lugar de ahorrarse.
  2. Al tratarse de un pago en moneda local, el gasto que se hace con dichos fondos se canaliza a través de pymes locales, lo cual refuerza la economía local.
  3. Al ser un pago digital, y un sistema de gestión digitalizado, se ha podido llegar a todas las personas que lo necesitaban de forma inmediata, algo que en EEUU no se ha podido conseguir.

 

Aunque Stiglitz manifestó que se inclina más por la propuesta del empleo garantizado que por la renta básica, dejó también bastante claro que una renta básica con estas características era sin duda un instrumento importante a utilizar contra la desigualdad. Es muy gratificante escuchar a un ganador del premio Nobel de Economía valorar positivamente una política pública en la que algunos llevamos tiempo trabajando.

Tuve el honor de presentar algunas experiencias de pago de subsidios y subvenciones en monedas locales en España en el panel de Renta Básica y Moneda Local, no solo en esta misma edición de la conferencia, sino ya en la edición del año pasado,  prevista para enero 2020 pero pospuesta a causa de la pandemia hasta septiembre 2020 (Los coreanos también han mostrado gran habilidad en gestionar la pandemia a nivel sanitario). Los casos de la Ossetana en San Juan de Aznalfarache, La Grama de Santa Coloma de Gramenet, del REC Barcelona y la nueva moneda de Sevilla que se desarrollará con el proyecto MedTOWN, los tres últimos subvencionados con fondos europeos, muestran características y ventajas similares a las de la experiencia coreana que vale la pena examinar con más detalle.

Sin duda, la moneda local es un nuevo instrumento para hacer política pública con potencial. En Europa aún estamos haciendo proyectos piloto, mientras en Corea del Sur se han lanzado a una implementación a gran escala, sin olvidar que la Cruz Roja empieza también a hacer algunos proyectos en la misma línea en Kenya. Esperemos que este tipo de iniciativas se extiendan por su efectividad, pero además, porque suponen una excelente forma de mostrar la relevancia del dinero y del diseño del sistema monetario en la economía y la sociedad. Pues, si los medios de pago son tan importantes en una política pública ¿puede alguien seguir creyendo que el dinero es neutral, como promulga la corriente Neoclásica?

 

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