Innovación monetaria: El Bitcoin es más rentable que Apple


El valor del Bitcoin está subiendo como la espuma. Este sistema monetario alternativo está ganando defensores y detractores gracias a la revalorización que está experimentando (más de un 200% desde enero) pero es, ante todo, una muestra de la innovación disruptiva que supone el dinero digital.
Un lector bien informado me hace llegar este vídeo de Max Keiser sobre el BitcoinEl Bitcoin es un sistema monetario de dinero digital, anónimo, opaco, difícil (o imposible) de fiscalizar, perfecto vehículo de especulación y una herramienta excelente para cualquier mercado negro. Pero también es una moneda que se crea sin intereses y de forma descentralizada: dinero P2P, que mantiene su valor gracias a una estudiada escasez auto-impuesta de antemano. Obtener Bitcoins es posible comprando los ya existentes o creándolos mediante una desencriptación de código que exige una capacidad de procesamiento informático creciente y, por lo tanto, cada vez más difícil de alcanzar: la estructura de poder que revela esta forma de creación monetaria es que quien más dinero o más capacidad de procesamiento tiene, más Bitcoins puede obtener, lo cual no me parece muy progresista desde el punto de vista social.
Como dije en mi última presentación el 7 de marzo de 2013, como invitada en el foro de ideas de ICV , la transformación del sistema monetario va a ocurrir, con o sin políticos. El sistema bancario es una de esas industrias cuyo producto se ha convertido en un activo digital. Para muchas de ellas, la digitalización ha supuesto una innovación muy disruptiva en su modelo de negocio. La convulsión sufrida por la industria de la música o la prensa son claros ejemplos. No hay ninguna razón para pensar que no vaya a darse en la industria bancaria, en donde la masa monetaria es cada vez en mayor medida digital (entre un 80% y un 97%, según los países).
El sistema monetario actual es un impedimento para la soberanía popular. Esta es una de mis tesis fundamentales y el principal argumento para proponer la R-economía, el sistema monetario y financiero alternativo y sano que publiqué en Nada está perdido a principios de 2012, o cualquier otra variante que pueda surgir de la ciudadanía. El Bitcoin no lo es. Sin embargo, establece un precedente. Es una primera dentellada al modelo de negocio del monolítico sistema monetario y financiero hegemónico.
A pesar de que existen más de 4.000 sistemas de monedas alternativas o complementarias en el mundo (en España casi 150 y más de 300 bancos del tiempo), estos apenas han acaparado la atención de los medios, pues se trata de monedas sociales, que huyen de la especulación y la usura: no muy noticiables, según los criterios actuales de una gran parte de la prensa. Pero el Bitcoin ha subido de precio un 200% solo en este año, se está convirtiendo en un activo financiero más valioso que cualquier moneda convencional como el Euro o el Dólar, y ese es un logro con el que ya puede empezar a competir por las primeras planas de los medios financieros y generalistas.
Por más que parezca irreductible, el sistema monetario y financiero actual se encuentra en una posición “vulnerable” desde un punto de vista evolutivo. El cambio de circunstancias que ha tenido lugar por el cambio en el estado de la tecnología en la industria es muy probable que sea tanto o más decisivo para su caída que toda la indignación que ha provocado en la sociedad con las innumerables pruebas de despotismo que ha protagonizado.
La tecnología lo permite y las circunstancias socio-económicas lo exigen. El sistema monetario y financiero va a transformarse de forma decisiva. La cuestión es si en algún momento, alguna moneda de las que está poniendo en marcha la ciudadanía, con criterios sociales como el control social del crédito, se hará lo suficientemente potente como para eclipsar a la moneda convencional también, o si serán iniciativas como el Bitcoin, en las que la justicia social brilla por su ausencia, las que cambien para siempre nuestro sistema económico. Probablemente, ambas cosas ocurrirán.

Las 7 mejores estrategias para redistribuir la renta de abajo a arriba

Puesto que estamos viviendo el desmantelamiento del Estado del Bienestar, a continuación se recogen de forma esquemática las estrategias más efectivas para transferir renta de las capas medias y bajas de la población hacia las más pudientes. Todas ellas son perfectamente legales. Aquí no se incluyen casos de corrupción como la manipulación del LIBOR por parte de bancos británicos como Barclays o Royal Bank of Scotland, o los pagos de comisiones a políticos, como el caso Bárcenas, o la estafa de las Preferentes que muchos bancos han operado sobre sus más incautos clientes.
1. Rescatar bancos
La más escandalosa de todas. En Europa todavía nos estamos acostumbrando a esta idea que ya es tristemente familiar para nuestros amigos de Latinoamérica. Consiste en proteger las empresas financieras fallidas con dinero o avales públicos para que no quiebren. Una magnífica forma de evitar las leyes del mercado. El resto de los mortales, cuando hace mal sus negocios se arruina, pero no los bancos.
2. Permitir la inflación en activos como la vivienda (que es un bien de primera necesidad)
Se supone que si no sube el IPC más allá de un 2% o 3%, la inflación está controlada. La vivienda salió del IPC justo cuando la burbuja inmobiliaria empezaba a inflarse. Si la vivienda hubiera seguido en el IPC, habría que haber controlado la financiación del sector inmobiliario para impedir la subida del IPC y poder cumplir los criterios de la unión monetaria (y de paso, la burbuja inmobiliaria). Pero la financiación desproporcionada del sector inmobiliario ha sido muy lucrativa para los especuladores, mientras que para las familias no especuladoras ha supuesto el encarecimiento de un bien de primera necesidad. En la misma línea, la burbuja de las materias primas triplicó los precios de los cereales en la década pasada, según la UNCTAD, causando grandes hambrunas en ciertas partes del planeta.
3. Hacer una reforma laboral que abarate el despido (para fomentar el empleo).
La deslocalización de empresas a países con condiciones laborales, sociales y ecológicas ínfimas está teniendo su efecto ya en los países desarrollados: igualar a la baja esas condiciones en todo el mundo. En Alemania hay minisueldos de 400€ y en España la destrucción de empleo ha alcanzado cotas históricas, sin mejorar en absoluto tras el cambio de la legislación laboral. En los últimos tiempos el 38% de las empresas del IBEX35 han llevado a cabo Expedientes de Regulación de empleo que, para completar el despropósito,  se financian parcialmente por parte del Estado, agudizando su endeudamiento.
4. Sustituir impuestos directos por indirectos
Con estas medidas se reducen los impuestos directos como el IRPF por impuestos indirectos como el IVA. Mientras que los primeros son progresivos y gravan más al que más tiene, los segundos son iguales para todo el mundo. De esta forma, la carga fiscal del estado la tenemos todos por igual y se impide la redistribución de la renta (de arriba abajo) que proponían las políticas Keynesianas.
5. Financiar una crisis bancaria con deuda pública
Los intereses de la deuda pública supone cada vez una parte mayor del gasto público en todos los países afectados por la crisis. En España en 2013 se dedicará un 33% más que en 2012 a esta partida. Los inversores en deuda pública son los propios bancos y fondos de inversión, que canalizan el ahorro de personas y sociedades que disponen de suficiente renta como para invertir en deuda pública. Las personas que pagan esos impuestos son los contribuyentes. Por si en algún momento surge la tentación de hacer una auditoría a la deuda pública y se decide no pagarla con argumentos como que la ciudadanía no ha votado en unas elecciones la opción de rescatar un solo banco con dinero público, siempre se puede elegir un tórrido día de agosto en el que la gente esté distraída para aprobar un nuevo artículo en la constitución que priorice el pago a los acreedores del estado, por encima de cualquier otra obligación.

6. Legalizar la evasión de impuestos y llamarlo optimización fiscal.
La libre circulación de capitales, en la práctica, significa que una empresa puede producir en un país en el que haya mano de obra muy barata, como Bangladesh, comprar esos productos desde una empresa situada en otro país como Luxemburgo y vender desde allí en España, no tributando nada por el impuesto de sociedades y cargando el producto con solo un 4% de IVA. Así llegamos a situaciones como que a Apple Inc.  en España le salga la declaración a devolver, a pesar de que sus ventas están disparadas, o que Caixabank tribute un 8,21% por sus beneficios. Solo hay que tener destreza al manejar los precios de transferencia o las SICAV.

7. Privatización de monopolios naturales como la gestión del agua
Los monopolios naturales como el agua son una forma cada vez más frecuente de aumentar el beneficio de los gestores privados y el coste de servicios básicos imprescindibles para la población. Ayuntamientos como París han vuelto a la gestión pública del agua tras finalizar un periodo de concesión privada, porque se ha comprobado que la gestión pública es preferible.
Los fundamentos que amparan todas estas estrategias pasan por dos ejes fundamentales: el engaño de presuponer que no existe alternativa posible al sistema monetario y financiero actual y la consecuencia de ese engaño, la situación de secuestro que vive la sociedad:  el imperativo de contentar a los grandes capitales para que no se vayan, hasta el punto de entregarles dinero público, o eximirles de tasación y hasta de las mismas leyes del mercado.
Como resultado, tenemos el Informe Mundial sobre Salarios de la OIT 2012/13 que muestra una cada vez más baja participación de los ingresos del trabajo frente a las rentas del capital, o la pirámide de la riqueza mundial de Credit Suisse, según el cual, el 8% de la población mundial tiene el 80% de la riqueza.
Si nada lo remedia, el estado del bienestar será historia muy pronto. Podemos atrincherarnos en su defensa a base de manifestaciones y protestas, pero no olvidemos que para que esas protestas tengan efecto, la recesión debería remitir, y eso no parece muy probable (ver el precedente de Japón). Si estas posibilidades fracasan, la sociedad occidental se estará encaminando en una nueva dirección, queramos o no. Este es el momento de tomar posiciones y elegir cuál vamos a defender.
Si no podemos redistribuir la renta, es posible que la solución sea mejorar la distribución de la renta. Para ello hay que reformar el sistema monetario y financiero, pues la distribución de la renta viene determinada por él en gran medida. La ventaja de esta nueva estrategia es que, además de protestar y reclarmar un cambio, también tenemos la opción de tomar la iniciativa de crear nuestros propios medios de pago o unirnos a experiencias que alguien haya iniciado para empezar a dar forma a ese nuevo futuro y a sus mecanismos de representación de la voluntad popular, sin necesidad de esperar a que alguien venga a darnos la solución desde arriba.
 

Monedas alternativas en el mundo hispanohablante

Del 12 al 15 de julio de 2012 se celebró en Vilanova i la Geltrú el Ecuentro estatal de monedas complementarias en el que hice una ponencia. Allí se juntaron diversos promotores de monedas complementarias para compartir experiencias. Curiosamente, también estuvo presente la prensa internacional (que no la nacional, si no contamos los blogeros participantes, entre los que me cuento) y en concreto, la del Wall Street Journal, cuya visita se concretó en dos artículos: “Pumas and Ecos Keep Markets Humming” y “For Spain’s Jobless, Time is Money“, y un vídeo: Fed up with the Euro? Start Your Own Currency.
En todos estos artículos, se examinaba la cuestión de las monedas complementarias como una simple estrategia de supervivencia de la población. Probablemente, el encuentro se benefició del interés de los medios de comunicación anglosajones por denostar el Euro.
Sin embargo, el efecto bola de nieve desató y, poco después, los organizadores del encuentro recibieron  una llamada del Washington Post que derivó en este artículo: “In Spain, the financial crisis feeds a euro-free economy”. En este artículo ya se profundizaba más en el hecho de que casi todas las iniciativas que se presentaron tienen un componente social y experimental:

“En la actualidad hay más de 325 bancos del tiempo y sistemas de moneda alternativa en España, en los que participan decenas de miles de ciudadanos. En conjunto, estos proyectos representan una de los mayores experimentos de monedas sociales en tiempos modernos.”

Además se citaba a Peter North, un profesor de la Universidad de Liverpool que conectaba estas iniciativas al movimiento 15M, “inspiración de los movimientos Occupy en todo el mundo“.
Después de tanto artículo internacional, finalmente en nuestro país Intereconomía se hacía eco de la noticia con este artículo: Los bancos del tiempo y otras monedas virtuales ganan adeptos en España , y lo mismo ha ocurrido recientemente con The Guardian: Spain’s crisis spawns alternative economy that doesn’t rely on the euro, y el 20minutos, donde además se mencionan otras monedas como la Brixton  Pound y la recientemente inaugurada Brisol Pound.
Algunos ayuntamientos están participando en estas monedas, aceptando en ellas el pago de algunas tasas locales. Todas ellas se están esforzando por constituir alternativas viables a un sistema monetario y financiero que no da respuesta a las necesidades reales de los ciudadanos y que redistribuye la riqueza de abajo arriba. Las dificultades existen, empezando por la falta de formación, ya que en los programas universitarios, incluso en Ciencias Económicas, no es frecuente la enseñanza de Teoría Monetaria y menos de una Teoría Monetaria heterodoxa que plantee opciones a la que actualmente se lleva a cabo en todo el mundo a través de las monedas de curso legal. Pero la necesidad de experimentar nuevas formas de gestionar un sistema económico al servicio de los seres humanos, y no al revés, está alimentando el interés en sacar a la luz nuevas formas de creación monetaria y de asignación del crédito. El próximo encuentro estatal de monedas complementarias se celebrará del 10 al 12 Mayo de 2013 en Sevilla.

Soberanía ¿o no?

En su reciente artículo “Lo llaman soberanía y no lo es” el Dr. Alfredo Serrano, de la fundación CEPS, señala: ” la fuga de capitales (de no colocación a largo plazo) en los últimos meses viene acompañada por un aumento de inversión extranjera directa buscando nuevos sectores privatizados. Hay dependencia financiera; la gran mayoría de la acreedores de la deuda, directa o indirectamente (vía encadenamientos financieros), están en manos de la banca alemana y francesa, bajo aseguradoras estadounidenses. Además, hay dependencia monetaria.”
El pueblo soberano tiene poco de soberano, aunque todavía hay quien cree que somos libres…

 

El poder financiero, una guía política

En el número 118 de agosto de 2012 de la revista PAPELES de relaciones ecosociales y cambio global aparece un artículo mío con el título de este post. Está disponible en: http://bit.ly/SiTdOy

Este es un número interesante, dedicado a ofrecer distintas reflexiones sobre alternativas a la crisis actual. A continuación copio el índice de su contenido:
INTRODUCCIÓNENSAYO
– Reflexiones en torno a Polanyi y la actual crisis capitalista. Nancy Fraser.
ESPECIAL. ALTERNATIVAS II. CONCRETANDO DEBATES
– Crisis económica y ecológica: causas, causas profundas, soluciones. David Schweickart.
– Alternativas al sistema monetario actual: un breve repaso. Óscar Anchorena, Irene García De Yébenes, Carmen Madorrán, Carlos Martínez Núñez, José M. Naredo.
– El poder financiero. Una guía política. Susana Martín Belmonte.
– Reparto del trabajo y modelo social. Albert Recio.
– El stock de viviendas vacías como resultado de un proceso de producción espacial vinculado al «modelo urbano de la renta del suelo». Alfonso Álvarez Mora.
– Afrontar la crisis a la islandesa: ¿un cuento o una realidad? Pablo Aguirre Carmona y Nuria Alonso.
– Impuesto sobre transacciones financieras: un imperativo para los derechos humanos. AWID, CIVICUS, Center for Economic and Social Rights, Center of Concern, DAWN, ESCR-Net, IBASE, Norwegian Center for Human Rights, Social Watch.
– Alternativas a un transporte petro-dependiente. Paco Segura.
– Mercado Social: construir y experimentar proyectos económicos alternativos. Toño Hernández.
– El 15M y la razón indignada. Josep Maria Antentas y Esther Rivas.
– Los derechos humanos ante las crisis capitalistas. Guillermo García.
PANORAMA
– Ataque a los comunes: el caso de la costa. José Antonio Errejón y Fernando Prieto.
– La PAC, una política de subvenciones a la industria alimentaria. Ferrán García Moreno.
ENTREVISTA
– Entrevista a Raúl Zibechi. Por José Luis Fernández Casadevante
– Entrevista a Carlo Petrini. Por Monica di Donato

España: ¿es la austeridad la respuesta?

Me gustaría compartir esta entrevista que me hicieron en Al Jazeera el 20 de Julio de 2012.
Lamento que no esté traducida.
Los puntos principales:
– Los recortes del gobierno no van a solucionar la crisis, sino a empeorarla.
– La crisis es una excusa para destruir el estado del bienestar y las conquistas de los trabajadores.
– El gobierno está haciendo pagar a la gente las deudas de las instituciones financieras.
– Hay otras posibles medidas como la flexibilización cuantitativa que en otros países están funcionando y que el BCE se resiste a tomar.
– Que los ciudadanos paguen la deuda de los bancos es un punto en nuestrol contrato social que jamás hemos pactado.

Dr. Doom: Prepárense para el rescate de España…. y lo que venga

Nouriel Roubini, uno de los economistas que predijo la crisis de 2008, anunció el día 9 de Mayo la ayuda del gobierno de España a Bankia (que en realidad era ya nacionalización), lo que aprovechó para indicar que a España le quedan dos telediarios para seguir la senda del rescate que antes habían seguido Islandia, Grecia, Portugal e Irlanda.
Roubini nos explica en este artículo que el rescate puede hacer ganar algún tiempo, pero incluso así, sin crecimiento económico no hay salida a medio-largo plazo, y eso requeriría una política monetaria más laxa y deflación, un euro más débil. Pero un euro débil implica la apreciación de otras monedas, monedas de países que no quieren perder la competitividad que esto implica, hasta el punto de que la presidenta de Brasil, Dilma Roussef, hace un par de meses le dijo a Angela Merkel que no querían el dinero barato de los países ricos, en clara alusión a este tipo de políticas. La salida a esta situación, bajo los parámetros actuales, es un crecimiento económico que, ni es previsible, ni cambia en esencia el sistema que nos ha traído a este punto.
El proceso de conversión de deuda privada en deuda pública parece inexorable. Mientras los ciudadanos tenemos que sufrir el desmantelamiento del estado del bienestar y el espolio de lo público, los bancos reciben todo el dinero público que necesitan. Decir que el poder financiero está dictando la política, cualquiera que sea el partido que gobierne, empieza a ser un lugar común.
Paralelamente, el dinero, como tecnología, sigue su evolución. A principios de marzo, en el Mobile World Congress de Barcelona, quedó de manifiesto que una de las grandes esperanzas para el crecimiento del sistema económico en el futuro es la bancarización de las dos terceras partes de la población mundial, que aún no están en el sistema bancario. Y esto se va a producir con la colaboración de las operadoras telefónicas y gracias a los sistemas de pago por móvil. Telenor, Telefónica, Vodafone, y otras operadoras anunciaron que tienen ya sus servicios de pago por móvil listos para colonizar Asia, África y América Latina.
El mismo día 10 de mayo, en que toda la prensa cubría la noticias de la nacionalización de Bankia, el País publicaba un artículo sobre el pago por móvil titulado: “Una economía sin dinero”, originalmente publicado en el New York Times, en el que se mencionan no solo a las operadoras de telecomunicaciones sino a otros sistemas como Google Wallet. Estos dos fenómenos, la hegemonía del poder financiero y la evolución en la tecnología del dinero, aparecen desconectados, en páginas diferentes de la misma prensa económica. Es como si la crisis financiera no hubiera tenido ninguna relación con cambios esenciales en el sistema monetario como fue el abandono del patrón oro en 1971, o la progresiva digitalización de los medios de pago. Sin embargo, estos cambios tecnológicos han cambiado la esencia del dinero y, por lo tanto, muchos de los supuestos de partida de los modelos económicos que nos gobiernan ya no son correctos.
La evolución tecnológica del dinero y del crédito no va a parar y no parece que ni una sola de las ventajas que pueda aportar esa tecnología a la sociedad (que son bastantes) se quieran aplicar a modificar los principios de funcionamiento del sistema monetario y financiero para cambiar alguna de las circunstancias actuales: el sometimiento que sufrimos ante el poder financiero o el imperativo de crecimiento del sistema económico. Tal vez valdría la pena explorar la posibilidad de que la crisis financiera tenga su origen en los principios fundamentales del sistema monetario y financiero. Keynes lo hizo.
 

Dilma Rousseff: "No queremos el dinero de los países ricos"

Dilma Rousseff, presidenta de Brasil, le ha dicho a Angela Merkel y a Barak Obama que no quieren el dinero de los países ricos. Ocurrió pocos días después de la última cumbre de los BRICS, un grupo de países de alto crecimiento económico (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica). Parece que están hartos de que los países desarrollados les exportemos la crisis a base de inundarles de dinero barato que hace que sus monedas se aprecien y sus economías pierdan competitividad, según reporta The Economist. Normal.
La IV Cumbre del BRICS, que tuvo lugar el 28 y 29 de marzo en Nueva Delhi es un punto de inflexión. En ella, este grupo de países ha decidido empezar a poner en pie un banco de desarrollo, como contraparte del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, en el que tienen poco poder de decisión.  También ha decidido seguir reduciendo el uso del dólar como moneda reserva y para sus intercambios. En este artículo de Raúl Zibeki – Los BRICS y la caída de otro muro- hay un estupendo análisis de esta cumbre y sus implicaciones.
El Sistema monetario internacional está caduco, esto es algo que viene de lejos. Sólo hay que empezar a leer este artículo de Guido Montani, de la Universidad de Pavía, para encontrar una apabullante montaña de argumentos en contra del sistema creado en la conferencia de Bretton Woods. Un sistema que, perdido el respaldo del dólar en oro, ha perdido su razón de ser.
Los BRICS han comprendido que el arma más poderosa del Imperio americano es el dólar (igual que lo comprendió la Unión Europea cuando decidió crear el Euro) y saben que basta con dejar de usarlo para que pierda todo su poder. 
La cuestión es si EEUU utilizará el resto de sus armas, las de pegar tiros, para evitarlo. Una guerra contra Irán sería enormemente dañina para los BRICS, que dependen de su petróleo para continuar su crecimiento, y es en el crecimiento económico en el que radica el poder de estos países. 
Este es un paso histórico que hay que seguir con atención, pues será un precedente esencial. No tengo mayor interés en que los BRICS tomen el dominio del mundo, y mucho menos si lo hacen en los mismos términos que lo ha hecho EEUU hasta ahora, pero si ellos son capaces de operar este cambio, significará que el poder que lidera el mundo es el del dinero, por encima del poder militar. Por más que el poder militar se alinee con el nuevo poder económico, al tiempo o ligeramente después de que lo haga el poder del dinero, esto no cambiará el hecho de que el dinero quedará, de forma demostrada, como el verdadero motor del poder global, por encima del poder militar, que quedará reducido a una herramienta fáctica.
En mi opinión, que puede ser perfectamente discutible, este es un gran paso para la humanidad, siempre que la humanidad sea capaz de entender lo que significa y aprovecharlo.