Innovación y su impacto en el empleo


La suposición de que la innovación genera empleo no se cuestiona. El cambio de modelo productivo que todas las fuerzas políticas proponen como gran solución al desempleo y motor de un crecimiento sostenible, se basa en ella . Sin embargo, hay muchas posibilidades de que tal suposición sea falsa.

Se ha visto que en España, la innovación ha tenido un impacto positivo en el empleo en las décadas de los 90 y el primer lustro de 2000, pero los tiempos han cambiado. No perdamos de vista lo qué está ocurriendo hoy en la economía más innovadora del mundo, los EE.UU. De acuerdo al artículo ¿Se puede salvar a la clase media? publicado recientemente en Atlantic Montly, resulta que la innovación ya no es la gran solución al problema de la creación de empleo en EE.UU.

Según el Economista Michael Mandel, Estados Unidos ya no aprovecha los frutos económicos de sus innovaciones durante tanto tiempo como antes. Conocimiento, I + D y know-how se deprecian más rápidamente ahora que hace siquiera 15 años, ya que la comunicación global es más rápida, las conexiones están más perfeccionadas y el capital humano está más disperso  que en el pasado.

Como resultado, los auges de la producción nacional terminan antes de lo que solían hacerlo. La producción de TI-hardware es un ejemplo. En 1999  la Oficina de Estadísticas Laborales estimaba que este sector crearía unos 155.000 nuevos puestos de trabajo en los EE.UU. Durante la década siguiente,  la mano de obra en este sector se redujo en cerca de 500.000 puestos de trabajo. Los puestos de trabajo en procesamiento de datos también descendieron*.

La razón es muy simple.  En una economía globalizada, una vez que los nuevos procesos productivos que se ponen en marcha gracias a la innovación se vuelven mínimamente rutinarios, el empleo que genera dicha innovación se deslocaliza hacia países en los cuales la mano de obra es más barata y se pierden en la economía que ha generado la innovación. Es decir, no sólo se pierden los puestos de trabajos relacionados con los sectores que quedan obsoletos, incluso se llegan a perder, cada vez con mayor celeridad, los puestos de trabajo, por lo general más especializados, que trae la propia innovación.

Nuestra economía probablemente tardará poco en sufrir los mismos condicionantes y efectos adversos que EEUU. Por supuesto, esto no quiere decir que no haya que innovar. Sólo nos indica que el desempleo es un problema que no tiene solución en el modelo económico actual, salvo si se sigue el consejo del autor del mencionado artículo, Don Peck, y se imponen sanciones a China para que no mantenga su tipo de cambio infravalorado. Como esta solución está lejos de nuestra capacidad de influencia en el mundo, tendremos que pensar en otras posibilidades.

(*) La traducción es mía. Fuente: Can the middle class be saved?  Sep. 2011 – Publicado en Atlantic Monthly.

  1. #1 by Hilarión on 14/03/2012 - 19:17

    Este señor lo ha dicho claramente Susana, “El desempleo es un problema que no tiene solución en el modelo económico actual”.

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